miércoles, 26 de octubre de 2016

La liberacion de Christian - Liberación 31 - Viva

Estoy solo en la sala y escribo unos correos.  Ana continua con su padre, cuando de pronto se abre bruscamente la puerta de la habitación y una excitada Anastasia viene corriendo hacia mi

- ¡ Ha vuelto, Christian, mi padre ha vuelto !

Recojo todo y entramos en el cuarto.  Una enfermera está haciendo una revisión de su gráfico y de los aparatos:  Todo es correcto. Llamada a su doctor.  Ana se abraza a mi llorando de alegría, mientras acude al  lado de su padre que se encuentra algo desorientado. Pide agua e inmediatamente hace preguntas del porqué está ahí.  Le relatamos lo ocurrido y recuerda perfectamente cómo no pudo esquivar al tráiler que se le vino encima, mientas hacia un adelantamiento imprudente.

  Tengo que hablar con la doctora que le atiende, y si está en condiciones, le llevaremos a casa en helicóptero.  Echo de menos nuestro hogar, y también deseo que Ana se normalice, que esté más tranquila, en definitiva que poco a poco nuestra vida siga con normalidad.

Llamo a mi madre, hablo con ella referente a Ray y le encargo que reserve una habitación espaciosa y soleada, por si tenemos que trasladarle mañana.  Ella me dice que se encargará de todo, y después de preguntarme por Ana nos depedimos.  A Taylor le hago el encargo de que deseo que compre una televisión grande y que la lleven al hospital de Seattle para la habitación de Ray, , ya que deberá pasar algún tiempo aún ingresado.  Quiero que esté todo controlado; no deseo más sustos.

Al cabo de un  rato decidimos ir al hotel y descansar un poco.  Deseo que Ana se relaje, celebrar la recuperación de Ray y comer algo tranquilamente en el hotel o en algún restaurante, donde ella quiera.  Yo también estoy tranquilo. Ella ha recobrado el brillo de sus ojos y su sonrisa, algo que me tranquiliza sobre manera.

-Ana, tenemos que comer ¿ deseas que lo hagamos en un restaurante o aquí mismo en el hotel?



Ella me dice que preferiría lo hiciéramos en la habitación, y me parece una excelente idea y así lo hacemos.  Parece que ha recobrado el apetito. No ha comido grandes cantidades, pero si lo suficiente para estar alimentada, y el postre le ha encantado.

Estamos sentados uno frente al otro.  Ella me mira sonriente.  Le pregunto qué desea hacer ahora, y ella me devuelve la pregunta de cuál es mi deseo.  Ella sabe perfectamente qué es lo que deseo, constantemente. Entonces me toma la mano izquierda y empieza a sugerirme caricias con los dedos, sobretodo con el anular porque me comenta que eso indica que soy suyo, ¡  y no sabe de qué manea lo soy !; total y absolutamente suyo. Acaricia mi mano y me sonrie insinuante. La tomo de la mano y nos encaminamos  al dormitorio.  Ella se para y  me pregunta ¿ por qué  la cama ?  Yo me quedo por un momento indeciso creyendo que me rechaza, pero al momento agrega " sprpréndeme".

¡ Ay mi juguetona y sensual esposa ! Quiere jugar, desea algo especial, y ya me inventaré algo que la seduzca. ¿ Qué querrá ? Tengo que improvisar y se me ocurre algo, pero es intenso y no se si ella está preparada en estos momentos.  Como siempre es quien toma las riendas y me dice que nada de dulzura, lo que equivale a decir que lo quiere duro, excitante al máximo. Bien pues Grey se pone en movimiento, ha de complacer a su esposa que ha pedido que la sorprenda.

Y comienzo preparando el escenario. A ver ¿ qué necesito ? una toalla,.  La extiendo sobre uno de los sofás. Tomo a Anastasia en brazos y la deposito en él, la desudo y yo me descalzo.  Le digo que eche la cabeza hacia atrás y que levante sus piernas hasta doblar las rodillas-  Con el cinturón de su bata , ato cada pierna a cada extremo del sillón dejándola totalmente expuesta para mi



- Ana, esto va a ser intenso.  Si  es demasiado, dime que pare e inmediatamente lo haré ¿ de acuerdo ?
- Entendido - me dice sonriendo y excitada. Yo también lo estoy, pero he de seguir preparándolo todo. Pongo una música adecuada.  Apago la  luz central  del salón, y dejo encendidas las lámparas de mesa que hay repartidas por la estancia, haciendo el ambiente más sugerente y excitante.  Ya está todo preparado.  Me quito la camiseta y me arrodillo delante de ella.  La miro fijamente a los ojos y en ellos veo expectación, ansiedad y excitación.

A propósito, me alejo de  la estancia dejándola en suspense.  No tiene ni idea de lo que voy a hacer. Voy al dormitorio  cojo un  frasco, y retorno nuevamente a su lado.  Tomo una porción y lo refriego en las manos de Anastasia.  Ella lo huele y dice agradarle el aroma que desprende.

- Ahora tócate. Comienza por la garganta y ves bajando lentamente por tu cuerpo. Yo te iré indicando cómo y dónde.  Ella abre mucho los ojos sorprendida y no se decide a hacerlo- Vamos nena.  Estamos tu y yo solamente, soy tu marido. Tócate. Hazlo como yo lo hago. Y tímidamente, despacio, va bajando sus manos hasta los pechos que rodea lentamente . Toma los pezones y los pellizca y retuerce como yo le hago

- Así nena, más fuerte. Otra vez - Ella cierra los ojos y abre la boca echando la cabeza hacia atrás- Sigue bajando las manos despacio- Y llega a su vientre y se detiene. La miro como hipnotizado presenciando su excitación y timidez a un mismo tiempo. - Vamos nena, más, más abajo

- Tú, hazlo tu - me pide a punto de estallar


Y yo lo hago.  Beso el interior de sus muslos y ella se retuerce. La hago mia con mis manos y la acaricio en su parte más dulce. Siento que está al borde del clímax, y entonces la digo ""ahora nena ", y ella al sonido de mi voz arquea su cuerpo y con un sonido incoherente y  extraño alcanza el orgasmo acompañándolo con una especie de gemido. Y rápidamente la pongo boca abajo  y la penetro y comienzo a moverme rápido como ella me había pedido, una y otra vez  y de nuevo  alcanza el orgasmo y yo con ella.

Permanecemos  tumbados sobre la alfombra del salón, en silencio.  Ella tumbada sobre mi pecho y yo acariciándola, tratando de recuperar nuestra respiración alterada  por el acto sexual tan intenso que acabamos de tener.. La beso  y la pregunto si ha sido lo suficientemente duro como para sentirse viva como ella me había pedido


- Si, Christian. Lo ha sido, es más , hemos de repetirlo de nuevo
-¡Vaya señora Grey , parece que todos sus apetitos los ha recuperado- digo riéndome a carcajadas y feliz
-Veo que tiene la memoria muy débil señor Grey. No recuerda lo de anoche,  el despertar de esta mañana. Yo díría que si, que comienzo a tener "hambre"..

Le doy un apretón en el culo. Me encanta su trasero redondeado, firme  y de un tamaño adecuado.  Ellla se queja porque está desnuda y yo vestido.  Después me toma la cara entre las manos y me besa en la comisura de los labios

- Gracias Christian, has hecho que estos días hayan sido especiales a pesar de todo lo que ha ocurrido.
-Te quiero nena
- Yo también te quiero Christian y mucho.

Me quedo pensativo porque en mi cabeza no termina de instalare la idea de que así sea. Pero ella con mi cara entre sus manos y mirándome fijamente a los ojos me pide, me suplica que lo crea porque es la verdad.  No sé si algún día llegaré a admitirlo definitivamente.

Se levanta, me toma de la mano y me lleva al dormitorio, me desnuda, me pone frente a ella que se arrodilla frente a mi, se aproxima y nuevamente toma posesión de mi cuerpo.


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