martes, 27 de marzo de 2018

GREY - El origen - El niño perdido

Mama tiene un pelo muy bonito. La miro. Está pálida. Su cara esta completamente blanca excepto la parte de las mejillas que hay bajo sus ojos. Esa parte de su cara es negra.

´-Cariño, mama necesita descansar- . Ese soy yo. Yo soy “cariño”. A veces soy Christian a veces soy “Cariño”. Se gira y me mira. Tiene unos ojos preciosos.

-¿Estas cansado cariño?-Sus labios están secos, necesitan agua. Me gustaría abrir la boca y poder decirle que no, que no estoy cansado, que quiero comer, que tengo frío. Sin embargo no puedo. Mi voz no funciona. No funciona como la de ella. No funciona como el  resto de la gente. Asiento con la cabeza. Digo que sí. Que estoy cansado, aunque no lo estoy. Miento. Soy un mentiroso. Los mentirosos son malas personas. Los mentirosos deberían ser castigados.

-Vale Christian, hora de ir a dormir-. Me gustaría poder dormir con mama, pero ella me da la espalda, se estira en el suelo y cierra los ojos. Tiene un manta, pero aún  tiembla. Le doy también mi manta, y voy corriendo a buscar a Car. Car quiere que lo sujete de la mano, así que lo hago. Me quedo tumbado en el suelo en la esquina. Lo abrazo le doy un beso. Él sonríe. Mama hace un ruido. Sus ojos gotean. Se abren. Me mira. Me mira a mí ¿Por que están goteando?

-Son solo lágrimas, Cariño-  Su voz suena cansada. Ella sabe que es lo que estoy pensando.

Lágrimas, las lágrimas son agua. A veces de mis ojos también brotan lágrimas, pero no se porqué. Cuando mi estomago hace ruidos y me duele el pecho, lagrimas escurren de mis ojos como de los de mama. Me gustaría decírselo, pero otra vez no me salen las palabras. Me vuelvo hacía Car. Car nunca llora.

La puerta se abre, mama se asusta, le cuesta respirar. Lágrimas. Él está ahí. Él no tiene nombre. No conozco el nombre de ninguna otra persona salvo el de mama y el mío. Yo tengo dos nombres, Cariño o Christian. ¿Porqué dos nombres? Car solo tiene un nombre, Car. Yo le puse ese nombre. También le puse un nombre a él. Le llamo el Hombre Malo. Mama, Cariño Chritian, Car y el Hombre Malo.

-Levanta puta. Tengo un trabajo para tí-. Mamá intenta levantarse. ¿Puta? Su nombre es mama. El hombre malo está enfadado, le da una patada. A mama se le saltan las lágrimas.  Mama esta cansada!, quiero decirle. Que esta cansada significa que necesita descansar, no trabajar. No se como decírselo al Hombre Malo. Quizá Car pueda. Lo miro. Parece que él tampoco puede hablar.
-¡Christian necesita comer!- Ese soy yo. Yo soy Christian, y estoy hambriento. ¿Como sabe mama eso?
-Déjalo… ya le daré yo de comer a ese bastardo- ¿Tengo tres nombres?
Lleva un pequeño palo en la boca. Esta encendido y hace luz. Odio los palos de luz, huelen mal. Están calientes y hacen mucho daño cuando me los restriega en la piel. Mama trata de levantarse pero lo hace demasiado lento. El Hombre Malo la coge del pelo y la estira. A veces me pregunto si mi pelo es bonito. Lo siento en mi cabeza pero no se como es. El Hombre Malo empuja a mama. La levanta del  suelo de un tirón. Dice algo sobre encontrarse con Ricky en el piso de abajo. ¿Es Ricky un nombre? Golpea la puerta. La pared tiembla. Cada vez que el Hombre Malo me mira, no puedo evitar que más lagrimas escurran de mis ojos.

-¿Qué quieres de comer imbécil?- Cuatro nombres. No quiero comida fría. Cuando como comida fría me hacen daño los dientes. Quiero decirle al Hombre Malo que quiero comida caliente, pero de nuevo no me salen las palabras. Levanto a Car y lo sostengo hacía él con la esperanza de que le diga algo. No le dice nada. El Hombre Malo lo coge de la cabeza y le da una patada. Hace un ruido gracioso. Car no llora cuando el Hombre Malo lo golpea contra la pared, pero yo sí. Me duele el corazón. Tiembla y hace ruido. No se si el Hombre Malo y Car pueden oírlo.  El Hombre Malo me coge del brazo y me levanta de un tirón. Mi garganta hace un ruido extraño. He oído a mama hacer ese ruido antes. Caigo. Me vuelve a sujetar por el brazo. Me restriega el palo de luz en la espalda.

Dolor. Finalmente salen de mi boca algunas palabras. Es el único momento en el que soy capaz de decir algo, cuando el Hombre Malo me toca con el palo de luz. Mi boca se abre. Grito. Mis ojos se inundan de lagrimas. Él coge el palo de luz y vuelve a ponérselo en la boca, me arrastra hasta  la esquina. Me aprieta. Pienso que me va a arrancar el brazo. Espero que no me arranque los dos para poder sujetar a Car con el otro. El Hombre Malo me tira un plato de comida fría a los pies. Son guisantes. Me duele la tripa solo mirarlo. No dice nada más. Abre la puerta y se va otra vez. Oigo un clic. Se que la puerta no se volverá a abrir. Al menos hoy no. Ha cerrado con llave así que hoy ya no podré salir.

Corro hacia Car. El brazo por el que me cogió el Hombre Malo aún me duele, así que utilizo el otro para abrazarlo. Car debe estar hambriento también. Le doy un beso contento de ver que él no tiene lágrimas en los ojos. Me siento junto a los guisantes. Están fríos. Pongo uno en mi oca. Están fríos y duros. Intento masticarlos pero no puedo. Dejo de intentarlo cuando comienzan a dolerme todos los dientes. Le doy un guisante a Car pero a él tampoco parecen gustarle. Cojo la manta y me tapo. Me tapo yo a Car y a los guisantes. Me duele la tripa. Vuelven a escurrir lágrimas de mis ojos y no entiendo por que




Todo Grey - Sus obsesiones - Capítulo 5 - ¡ Vale !

Y llegó el gran día para Anastasia. Había conseguido lo que cuatro años atrás se había propuesto. Mi chica, inteligente, trabajadora y absolutamente genial, ha conseguido el título de editora. tengo que ayudarla a conseguir sus sueños; es importante para mi que sea feliz.  Me preparo para acudir a la Universidad: daré un discurso. Cuando entro en el auditorium veo sentados a chicos y chicas que hoy culminan sus sueños, sus inquietudes y comienzan una nueva etapa en sus vidas.  Todos parlotean alborozados; hoy es un día grande para todos ellos, también para mi, aunque no sé muy bien porqué.  Taylor irá a recoger el magnífico coche que he comprado para Anastasia.  Anda circulando en una lata del año de la polka, y temo por su integridad.  En cualquier momento la dejará tirada o lo que es peor puede provocarla un accidente.  Mi conciencia no me lo permite, he de protegerla a como de lugar.






 Es curioso el efecto que ha causado en mi ¿ será en todos igual?  Me gustaría saber, cuando conoces a una chica y te gusta, si es lógico sentir lo que yo siento por ella.  Nunca me había pasado.  Estoy permanentemente nervioso y deseando verla, y cuando estoy a su lado, todas las inquietudes desaparecen; es mi bálsamo.  Nunca me había pasado con ninguna otra, ni siquiera con Leila, que ha sido la más duradera de mis relaciones. Creo, deseo,  que la guste el automóvil, es la misma marca y color que les he comprado a todas, porque por todas  cuidaba de su seguridad.  Me gusta complacer a la gente, tenerla contenta a mi alrededor.  Todos mis empleados están satisfechos de trabajar para mi, y ellas, todas, eran empleadas a tiempo parcial  los fines de semana. Las cuidaba bien. No quería que les ocurriera nada, pero todo eso, alguna lo interpretaba a su manera, y tenía que ponerle coto; las despedía y encargaba otra.  Me molesta hablar de ellas de este modo, por amor de Dios,¡ no eran mercancía!.

Busco entre los muchachos a Anastasia.  Están todos sentados con sus birretes y togas, todos iguales; es difícil distinguir desde aquí, porque además no paran de moverse. ¿ Por qué sentirán tanto entusiasmo por la Universidad ? Yo estaba deseando dejarla, y me importó un pimiento no graduarme. Sólo lamento el disgusto que provoqué en mis padres por esa decisión. Ahora sin embargo se sienten orgullosos de lo que he conseguido.  Y mira que se lo dije a Carrick, pero él no tenía idea de lo que bullía en mi cabeza.


Anastasia ¿ por dónde andas? Ah si, ya la he visto.  Se encoge en su asiento, no quiere que la vea, pero es inútil mi dulce niña, mis ojos te persiguen siempre.  Haré una señal para que sepa que la he localizado, que me he puesto la corbata con que la até a la cabecera de su cama, el día que me gastó la broma tan pesada en que me rechazaba.  Claro que lo que vino después fue altamente satisfactorio para los dos. ¡ Ay pequeña mía ! aún no sabes de lo que soy capaz cuando algo se me antoja, no lo dejo escapar.  Tú eres mi actual presa, pero me estás empezando a cansar con tanta demora ¿ qué demonios tiene que pensar?  Yo lo tendría claro, pero en el fondo la comprendo: no conoce nada de este mundo y está aterrorizada ¿ Me cree capaz de hacerla daño ? Si sólo deseo su felicidad que se sienta cómoda, que esté relajada y tranquila.  Quizá es que no me he explicado bien.

¡ Ah ! ya está el Rector abriendo el acto. Para ya Grey, deja a Anastasia a un lado y céntrate en lo que vas a decir a estos chicos.  Tu vas después de la Cavanagh.

Los discursos han estado bien.  Kate parece muy inteligente, aunque el cuestionario que me envió a través de Anastasia, no era muy novedoso, que se diga.  Ahora viene la entrega de  ¿trofeos? No lo son, pero para ellos si.  Si van por orden alfabético, aún me queda un buen rato para saludar a Anastasia.  Espero que todo este protocolo se aligere.  Estoy impaciente por estrechar su mano, claro que lo que me gustaría sería besarla y abrazarla pero hay que guardar las formas, naturalmente no lo haré.  Rozaré su mano brevemente, y después a ver si consigo que pasemos la noche juntos, o al menos parte de ella.  Creo que iban a venir sus padres, pero al final sólo lo ha hecho su padre, porque Carla tenía que cuidar de su marido que está accidentado. Ha sido muy oportuno el hombre ¡ con la ilusión que les hacía !, pero bueno, lo importante es que se recupere pronto.

¡ Dios mio, la espera es eterna ! Pero ya la veo subir al escenario.  Es cuestión de un momento y la tendré frente a mi.  Ya llega.

-Enhorabuena señorita Steele
-Gracias señor Grey.  El discurso ha sido genial. Han aplaudido muchísimo y todos estaban entusiasmados
-¿ Tienes ya la respuesta?
- No creo que sea el momento más oportuno para discutir eso ahora.  Se está formando cola detrás de mi. Hay que ser breves, Grey
- Dime si o no. Me consume la incertidumbre
-No le creía tan impaciente. Vale
- ¡ Vale ! ¿ Que significa  ese vale ?
- Pues eso, que vale, que si, que lo intentaré...,  al menos

Y desaparece de mi vista, a pesar de que de soslayo en cuanto tengo ocasión la persigo con la mirada para ver si la encuentro. Estoy deseando que termine la ceremonia.  Deseo que estemos a solas, y de una vez me explique lo que significa ese "vale ".  Aunque creo lo sé, no quiero hacerme ilusiones, con ella nunca se sabe.  Me lo dijo sonriendo, y eso significa que acepta. ¡ Dios mio ! estoy tan contento que me pondría a dar saltos de alegría. Anastasia, no sé que me has dado, ni lo que haces para que me sienta tan contento como ahora.  Te ha bastado una simple palabra que abarca un universo de emociones y promesas.  Desde ahora la adopto para mi afirmación que siempre será "vale" en lugar de okay.

La fiesta está en todo su apogeo.  Las familias se muestran orgullosas de sus hijos por el título obtenido. Mantengo una charla con el rector y los profesores, sobre la brillantez del acto, y disimuladamente busco con la mirada a Anastasia.  La veo que está contenta; charla animadamente con Kate, el hermano y,  un señor de edad madura que supongo será el señor Steele. Buena ocasión para conocerle.  Me desharé de la Junta  e iré en su busca.

Al fin consigo avanzar hacia ella. Kate se está despidiendo del padre de Anastasia y se quedarán lo dos solos.  Llego hasta ellos. Kate susurra unas palabras que me dejan de piedra ¿ su novio, qué novio ? ¡ ay Kate no sabes en el lio que nos has metido !  Miro a Anastasia y la noto violenta, nerviosa.  La presencia de un fotógrafo hace que se relaje el ambiente cuando me solicita una foto. ¡ Vaya, su novio ! ¿ Novio, qué novio ? Una relación amo y sumisa, eso va a ser todo. Aunque no estaría nada mal: ella estaría contenta y se relajaría, pero sería una locura porque seríamos los novios eternos, o quién sabe, duraríamos un suspiro.  De momento dejémoslo estar.

- ¿ Nos perdona un momento, Ray ?
- Por supuesto. Haced lo que tengáis que hacer






Tengo que tomar de la mano a Anastasia; quería quedarse con su padre, pero yo deseo que esté conmigo y la sujeto contra mi mientras el fotógrafo tira la foto. Nos pide una sonrisa y la verdad es que no hago ningún esfuerzo por sonreír. En todas las fotos  estoy muy serio; en cambio Anastasia pone una cara rara, como  asustada, y a penas si esboza una sonrisa..  No entiendo porqué. ¿ Será por la indiscreción de Kate? En ese caso, el asustado debiera ser yo.