viernes, 21 de octubre de 2016

La liberación de Christian - Liberación 28- Raymond Steele

No consigo concentrarme en lo que estamos discutiendo.  La llamada de Anastasia me ha dejado muy preocupado. Imagino la zozobra que estará pasando ella sola en el hospital, sin saber nada de lo que está ocurriendo. No me estoy enterando de la mitad de las cosas de las que estamos hablando. Gracias a Ross y a mis asesores que están cumpliendo sobradamente con su trabajo.  Ross, que me conoce bien, presiente que me ocurre algo, y que no es bueno, a raiz de la llamada de Ana, pero no me comenta nada, simplemente se hace dueña de la situación a la perfección. Miro constantemente el reloj; el tiempo va pasando y esto parece interminable.  Hacemos un descanso y aprovecho para salir un momento de la sala de reuniones y aviso a Taylor para que tenga preparado el Charlie Tango

- En cuanto termine la reunión partiremos hacia Portland.  Ha ocurrido algo grave - Taylor se queda pálido y me pregunta por Ana, le respondo que ha sido su padre y que le están interviniendo.  La imagino paseando inquieta por el pasillo o por la sala del ante quirófano.  Deseo ardientemente estar con ella.  Menos mal que está con Sawyer, y al menos está protegida.

¡ Gracias a Dios !. La reunión ha terminado satisfactoriamente, aunque ahora eso me importa un pimiento.  Mi cabeza está lejos de aquí, con mi mujer.  Despedimos a los orientales cortesmente y quedamos en hablar via satélite dentro de unos días.  Al quedarnos solos, Ross me pregunta lo que ha ocurrido y yo le cuento lo poco que sé.

- Vete cuanto antes y no te preocupes de nada. Si surge algo te aviso.  Estaremos en contacto, pero ahora es en Portland donde debes estar.  Ana estará muy asustada.  No te preocupes por nada.

En menos de media hora, Taylor y yo estamos saliendo de Seattle rumbo a Portland, y recuerdo mi primer viaje con ella.  El asombro que sentía de ver algo por primera vez. Aquella noche fue de muchas primeras veces para ambos. Cómo el destino hizo que nos encontráramos y cómo os reunió definitivamente.

Taylor también tiene dispuesto un coche de alquiler que nos lleva inmediatamente al hospital.  Me informo cómo está la situación y me dicen que aún sigue en quirofano.  A grandes zancadas me dirijo hacia Anastasia está sentada entre Jose y su padre, que también está herido en silla de ruedas.  Su rostro está lívido y sus hermosos ojos irritados de llorar.  Observo que tiene puesta una chaqueta que imagino  es del fotógrafo ¿me molesta ? en estos momentos ni lo sé. Ella se levanta de un salto y se abraza a mi llorando aún más fuerte. La estrecho contra mi  tratando de consolarla e infundirle valor. Pregunto si ha salido algún médico a informar y a mismo tiempo me intereso por cómo se encuentra el señor Rodríguez y la forma en que ha ocurrido todo.


Está desconsolado como si él hubiera tenido la culpa, cuando ha sido un camionero borracho el causante de quién sabe qué desgracia.  Beso en la cabeza a Ana, y se me parte el corazón de verla tan afligida y me siento impotente de no poder hacer nada para ahorrarle este sufrimiento.  Han transcurrido veinte minutos de nuestra llegada, cuando al fin se abre la puerta de quirofano y un  médico nos informa del estado de Ray.  Es grave, muy grave.  Tiene inflamación en el cerebro que es lo más preocupante porque no saben el alcance que pueda tener. Por tanto no nos queda otro remedio que esperar.   No se si Ana está más tranquila o más alarmada. Trato de infundirle valor y consuelo " está vivo, nena. Está sano y fuerte; podrá con ello.  Y dentro de unos días nos reiremos de todo esto "

Estamos solos en la sala de espera hasta poder ver por unos instantes a Ray que le están trasladando a la UCI. José se ha marchado con su padre que también necesita descansar. Sawyer permanece con nosotros pero alejado para no perturbar nuestra intimidad.  Taylor está haciendo gestiones que le he encomendado; reserva en el Heathman y comprar algo de ropa para un par de dias.  Ha sido todo tan precipitado que ni siquiera he pasado por nuestra casa a recoger nada.

Anastasia, está sentada en mi regazo y  siento que desea ser protegida, lo necesita, me necesita y se refugia en mi cuello y me besa en él.  Yo  la estrecho contra mi porque ahora no la veo tan fuerte, sino como una niña asustada que busca refugio y consuelo.  Me alegro que sea yo el que se lo de.

Hemos visto a Rey que permanece en coma inducido y he convencido a Ana para que comamos algo y descansemos.  " Mañana a primera hora volveremos, además tienen nuestros teléfonos y nos avisarán si algo ocurriera". Y volvemos al Heathman, a la misma suite que siempre ocupo cada vez que pernocto en Portland, pero ahora la miro de diferente manera desde que por primera vez traje a Anastasia.  Aquí comenzó nuestra aventura. Cuando la metí en la cama aquella noche.   Recuerdo que acerqué una butaca hasta la cabecera .  Estaba inquieta, soñaba incoherencias y no paraba de moverse. Pero yo la miraba, miraba su rostro hermoso y estaba como hipnotizado.  No podía dejar de mirarla.  Era la primera vez que me ocurría con una mujer,  sentir esa atracción tan fuerte y al mismo tiempo el deseo de protegerla de todo.  Era muy de madrugada cuando  cansando y agotado por las emociones. me acosté en un lado de la cama, sin rozarle y si sentir el más mínimo deseo sexual hacia ella.  La veía tan indefensa, tan desvalida...  Y hasta mi mente vino la imagen de aquel "amigo" que pretendía abusar de ella en estado de embriaguez.  La miré antes de dormirme, que no fue mucho.

  Me desperté sobresaltado al notar algo extraño en mi cama, hasta que la consciencia me hizo comprender y recordar lo que había pasado la noche anterior.  Era la primera vez que dormía con alguien, con una mujer. La miré y vi su cara preciosa, relajada y sonreí ante tal situación. Me levanté y decidí que tenía que salir a correr y quemar adrenalina.  Todo era demasiado tentador.  Otra cosa hubiera sido si ella estuviese consciente, pero así no.  Ni me gustaba ni era de caballeros. Salí a correr por los alrededores del hotel, y no sé el tiempo que tardé, pero al volver ella ya estaba despierta y tomaba el zumo y las pastillas de paracetamol que le había dejado.

- ¿ De qué sonríes ? - La voz de Anastasia me saca de mis recuerdos. La miro y ella me mira adivinando lo que pensaba
- Aquí empezó todo
- Si, Ana, así fue y en eso es en lo que pensaba

A ella le recorrió un escalofrío.  Tomé sus manos y las sentí frías. No sabía qué hacer ¿ Dónde estaba mi rebelde y combativa Anastasia? Me miraba con ojos apagados, sin comprender muy bien el porqué estábamos allí- " Grey piensa en algo".  Ella estaba parada en el centro del salón sin moverse, esperando a que le dijera o hiciera algo.  Todo lo que se me ocurrió fue darle un baño caliente que la hiciera entrar en reacción.  Accedió y lo preparé inmediatamente. Me introduje yo primero en la bañera y le tendí mi mano para ayudarla a entrar. Se sienta entre mis piernas, como hace siempre y yo la atraigo hacia mí y la estrecho en un abrazo contra mi cuerpo.  Beso su nuca.  No hablamos; ella reclina la cabeza en mi pecho y comienza a llorar quedamente. Yo la dejo, la beso para que sienta que no esta sola que estaba allí con ella, que nunca la abandonaría y que pasase lo que pasase lo compartiríamos juntos. 

 Comencé a echarle  agua por el cuerpo suavemente como una caricia, pero sabía que no era el momento más que de estar como estábamos, ; abrazados dándonos consuelo mutuamente. Permanecemos sin hablar; ella estaba como ausente y sé que su pensamiento está en la habitación de ese hospital. No ha conocido más padre que Ray y es un buen hombre.  Es natural que esté preocupada y en shock.

Consigo sacarla de la bañera porque el agua se está enfriando.  La seco como si fuera una niña; es mi pequeña Anastasia, totalmente devastada por la situación, y yo deseo ocuparme de ella.  De pronto me mira fijamente mientras seco su cuerpo, y sin decirme nada, sé lo que está pensando. Hago como que no la entiendo, simplemente le digo que no con la cabeza. Y creo que ahora piensa en Leila, y la bañé y la atendí como he hecho con ella, pero no quiero ahora sacar el tema..

Abro las bolsas que ha traído Taylor y elijo algo de ropa para que esté cómoda. Tengo que obligarla a tomar algo. Consigo convencerla para ir a un restaurante cercano y después volveremos al hospital a dar las buenas noches a Ray. Únicamente así accede a ello.  Mientras se viste, me aparto y trato de hablar con Taylor; todos mis planes han cambiado y el Charlie Tango tendrá horas extras esta noche. dice que la señora Grey ya ha llegado al hospital y que a última hora de la noche llegarán el resto de personas. Se hospedarán en el mismo hotel, pero no verán a Anastasia. Le encargo que se acerque a recoger un vestido que he encargado para Ana y que no debe verlo  hasta mañana, así que lo ocultará en su habitación, y creo que todo está hilvanado a pesar de la precipitación de las cosas.  Pero tengo buenos colaboradores que me ayudan. Quiero que mañana todo salga perfecto.  No es así como lo había planeado, pero así ha surgido todo y todo se va solucionando.¡ Dios, el coche  se me había olvidado. " No se preocupe señor Grey, está en el garaje"

- Gracias Taylor. Lo cierto es que tengo la cabeza hecha un maremagnum. Ve a cenar; yo iré con Ana a tomar algo  y después al hospital. Descansa y gracias. No te necesitaré hasta mañana.
- Sabe que estoy siempre disponible para ustedes.  Deseo lo mejor para la señora. La tengo en mucho aprecio
- Lo sé, Taylor y te lo agradezco de verdad.


Y volvemos a Picotín; otro recuerdo. Allí discutimos por un solomillo, pero ella aceptó mi proposición.  Deseo recordar aquello, que no fue fácil, pero ahora me agrada hacerlo porque cambió nuestras vidas.. 
 Cenamos poco, el apetito ha huido de nosotros y no nos entretenemos micho.  Ella esta ansiosa por ver a su padre, así que volvemos al hospital.  Sigue pálida y sin hablar, y a mi me destroza el alma porque nunca la había visto tan hundida,  Espero que cuando traspasemos la puerta de la habitación se anime algo más con la sorpresa que le espera.

Y efectivamente, así es. Mi madre está allí hablando con la especialista que está tratando a Ray, es la  mejor  del país, pero además fueron compañeras de facultad, con lo cual la charla entre ellas es amena.  Al ver a mi madre, Ana se abraza a ella y comienza de nuevo a llorar.Mi madre la acaricia como si se tratara de una niña para calmarla y besa sus mejillas con infinito cariño. Y a mi me conmueve que se quieran tanto, que se compenetren tanto y al mismo tiempo me alegra porque son las dos mujeres que más amo en la vida.  

Mi madre y la doctora que atiende a Ray nos dan esperanzas de su estabilidad, y el rostro de Ana comienza a iluminarse tenuamente.  Mira a Grace como para confirmar lo que la están diciendo y mi madre afirma que así es.

Salimos de la habitación para que se queden a solas padre e hija. Grace y yo estamos en la sala y le informo de que todo está bajo control y que a media noche llegarán el resto de invitados y un poco más tarde los padres de Ana. 




- Ha sido todo muy precipitado, pero todo ha podido encauzarse . Quiero, para ella, que mañana sea en verdad un día feliz. Se me parte el alma verla tan triste
- La quieres mucho ¿ verdad hijo ?
-Mama tú y ella sois mis ángeles,mi centro, mi vida entera. Sin Ana seguiría perdido, ya lo sabes.  Ella me adora y hace cualquier cosa por complacerme. Nunca he sido tan feliz, mamá.  Nunca creí que se pudiera querer tanto a una persona y a necesitarla tanto como yo la necesito a ella.
- Es la alegría más grande que podríais darme, bueno hay otra, pero se que debo esperar. Yo la quiero como a tu hermana. Le estoy tan agradecida,¡ tanto! que con cien años de vida no le pagaría todo el bien que nos ha hecho.  Algún día sabrás lo que significa ser padre y el amor que se siente por un hijo, y la necesidad que tienes de él. A Ana se lo debo. Le debo el haberte recuperado, y sé que nos querías, pero ahora es distinto : Ahora nos lo demuestras y podemos demostrártelo.
- Gracias mamá.  Dame un abrazo.


Rompe nuestra intimidad una enfermera que seguida por Ana nos dice que van a proceder a realizar la ronda y que no podemos permanecer más tiempo con el enfermo para no perjudicarle.  Grace besa nuevamente a Anastasia y nosotros salimos en dirección al hotel.

La ayudo a desnudarse y a ponerse una de mis camisetas como ella ha querido.  Me dice que eso le hace sentirse más cerca de mi. La meto en la cama y la arropo; mientras yo me pongo el pijama y la sigo.. La atraigo hacia mi y la abrazo y la beso como siempre.

- Buenas noches cielo. Duerme dulce Anastasia. Mañana lo verás todo mejor, porque tu padre mejorará
- Se lo agradezco mucho a Grace ¿ Cómo lo ha sabido ?
- Yo la avisé nada más hablar contigo.  Ella quiso venir y estar a tu lado, y además hablar con el médico que le atiende. Todo está controlado.Ahora descansa. Duerma, duerma señora Grey.

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